¿Sabes qué significa ser intolerante a la lactosa?

Si eres de los que prefieren su café con leche deslactosada o simplemente evitas los lácteos para no sentirte mal, conoce cómo un simple azúcar afecta tu día a día.

La lactosa es el azúcar exclusivo de la leche. Sin la lactosa, algunos productos lácteos como queso, yogurt y cajeta no tendrían su sabor o color característico.

La cantidad de lactosa varía por el tipo de leche. Por leche nos referimos únicamente a la que proviene de las glándulas mamarias de algún animal, ya sean vacas, ovejas, cabras, entre otras. La ‘”leche” de soya, coco o almendra, provienen de plantas y por naturaleza son libres de lactosa. Es importante tomarlo cuenta ya que el término “sin lácteos” (dairy free) es muy diferente al “sin lactosa” (lactose free). El primero se refiere a productos sin leche que por ende, tampoco tendrán lactosa; el segundo a productos lácteos sin lactosa. Por ejemplo, la leche de soya es tanto libre de lácteos como libre de lactosa; en cambio la leche de vaca deslactosada sólo es libre de lactosa.

El término intolerante a la lactosa se refiere a una condición que tienen las personas incapaces de digerir este azúcar lácteo. La lactosa esta formado por dos azúcares simples: glucosa + galactosa (A + B). Cuando A y B se unen, se convierten en un azúcar diferente a los que ya eran, ahora son lactosa, o C. En la leche la lactosa existe como C, pero una vez que entra a tu estomago es separado en A y B debido a que los humanos no podemos absorber C como tal.

Ecuacion-Lactosa

Sólo hay un compuesto que puede separar la lactosa en A y B: la lactasa (una enzima que participa en la digestión). Cuando tomas leche, tu cuerpo automáticamente forma unidades de lactasa para separarla. En el caso de los intolerantes, no se forma la enzima y la lactosa pasa por el intestino, incapaz de digerirse. Al llegar al intestino grueso, el azúcar se topa con bacterias que la fermentan, generando gases y acidez que resultan en diarrea y dolor abdominal.

Hay diferentes razones por las que el cuerpo deja de formar lactasa, el más común es la edad. Se puede considerar que desde el destete, el cuerpo deja de formar la lactasa de manera paulatina. También se ha demostrado que las personas que dejan de tomar leche por mucho tiempo pierden la capacidad de generar lactasa cuando intentan volver a hacerlo. De acuerdo a Whitney (2008) un 70% de la población mundial se vuelve intolerante a la lactosa, algunos de forma temporal y otros de manera permanente.

A diferencia de los intolerantes al gluten, las personas intolerantes a la lactosa tienen diferentes métodos para controlar su padecimiento. Aparte de dejar de consumir productos lácteos u optar por las versiones deslactosadas de éstos, existen suplementos de lactasa que se toman minutos antes de consumir lácteos.

De hecho, los mismos suplementos son usados en la industria alimentaria para crear leche deslactosada, la única diferencia es que el suplemento se agrega al tanque de leche y no a tu estómago. Una vez que la lactasa nada por la leche, se topa con unidades de lactosa y las va separando a los dos azúcares originales, obteniendo leche sin lactosa. El sabor de la leche deslactosada cambia debido a que los dos azúcares simples son más dulces en forma libre que en forma de lactosa.

Así que la siguiente vez que estés en la sección de los productos lácteos, escoge lo que se adapte a tus necesidades, no a la moda.

Mónica Rubio

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